Procrastinación — por qué postergamos y cómo dejar de hacerlo
La procrastinación no es pereza. Conoce los mecanismos psicológicos del aplazamiento, 4 tipos de procrastinadores y técnicas probadas para superarlo.
La procrastinación no es pereza
La procrastinación es el aplazamiento voluntario de una acción intencionada a pesar de conocer las consecuencias negativas. Palabra clave: "a pesar de conocer". Una persona perezosa no quiere hacer nada. El procrastinador quiere — pero no puede empezar.
Las investigaciones de Timothy Pychyl y Fuschia Sirois han demostrado que la procrastinación es un problema de regulación emocional, no de gestión del tiempo. Postergamos las cosas porque queremos evitar los sentimientos desagradables asociados a una tarea: ansiedad, aburrimiento, frustración o incertidumbre.
4 tipos de procrastinadores
1. El indeciso
Pospone las decisiones esperando que el problema se resuelva solo. "Ya lo pensaré mañana."
2. El evitador
Busca actividades más placenteras en lugar de abordar la tarea. "Solo un episodio más..."
3. El adrenalínico
Necesita la presión del plazo para motivarse. "Trabajo mejor a última hora."
4. El perfeccionista
Pospone porque teme que el resultado no sea perfecto. "Todavía no estoy listo/a."
Técnicas probadas
- La regla de los 2 minutos — si algo lleva menos de 2 minutos, hazlo ahora
- La técnica Pomodoro — 25 minutos de trabajo, 5 minutos de descanso
- Cómete la rana — comienza el día con la tarea más difícil
- Intenciones de implementación — "cuando ocurra X, haré Y" (Gollwitzer, 1999)
- Autocompasión — no te castigues por la procrastinación, porque la culpa la refuerza
Haz el test gratuito de procrastinación en PsychoProfil.pl — 16 preguntas, 4 dimensiones, descubre qué tipo de procrastinador predomina en ti.